Tag Archives: sueños lúcidos

Dreamwalking: Entrando en el sueño de otra persona

El sueño es la pequeña puerta escondida en el más profundo y más íntimo santuario del alma – Carl Gustav Jung

Dreamwalking: Entrando en el sueño de otra persona

¿Alguna vez has tenido un sueño donde no reconocías absolutamente nada? ¿No eras capaz de reconocer rostros, personas, paisajes, o situaciones? ¿Era casi como si estuviera viendo un mundo a través de los ojos de otra persona? Si es así, entonces es posible que hayas estado dentro del sueño de otra persona. 

Estamos hablando de “dreamwalking”, un término utilizado para definir una forma de sueño lúcido, pero con la diferencia de que se accede involuntariamente o voluntariamente al sueño de otra persona para manipularlo.

También existe la posibilidad de que alguien haya entrado en el sueño de otros sin ni siquiera estar dormido, mediante un estado de meditación profunda.

¿Qué son los sueños?

Pero antes de entrar en el increíble mundo de los dreamwalking, hablaremos del universo onírico. Para los antiguos aborígenes australianos el mundo de los sueños era tan real como el mundo físico.

Los sueños han fascinado a la humanidad desde que tenemos memoria. 

Se cree que los sueños son como una ventana a nuestros verdaderos pensamientos e intenciones

A veces los sueños pueden predecir eventos futuros y advertirnos de peligros. En otras ocasiones, nos ofrecen la respuesta a nuestros problemas diarios.

Los nativos americanos creían en el poder del “Atrapasueños”.

Originarios de la Nación Ojibwe de América del Norte, los Atrapasueños estaban destinados a proteger a la persona de los sueños negativos mientras dormía, dejando así los sueños positivos.

Ilustres personajes de nuestra historia como Sigmund Freud y Carl Jung creían que los sueños revelaban información de nosotros mismos oculta en la mente inconsciente. 

Sin embargo, en la actualidad se sabe bien poco acerca de la naturaleza de los sueños, pero lo que si sabemos con certeza es que juegan un papel crucial en nuestra existencia.

Accediendo a los sueños ajenos

Volviendo a los dreamwalking, una persona en su estado de sueño puede ser fácilmente influenciado por otra persona o soñador mediante una especie de señal (o emoción).

A veces, esta señal es recibida por una persona receptiva al azar, sin embargo, en ocasiones puede tratarse de una recepción deliberadamente preparada.

En ciertos momentos de angustia, la señal se envía involuntariamente para que cualquiera persona pueda recogerla. 

Sin embargo, hay otras veces que alguien necesita llegar a un individuo específico, por lo que el “receptor” al despertar se siente la repentina necesidad de ponerse en contacto con la persona que estaba soñando con él.

Lamentablemente, no se ha escrito mucho sobre este tema y prácticamente no existe absolutamente nada con respecto a las técnicas. 

Para muchos de nosotros el nivel de receptividad es bloqueada por nuestros propios egos. 

Durante nuestro estado de sueño tenemos nuestra mente más abierta, y también a nivel espiritual.

Durante el sueño, nuestro cerebro funciona en modo automático y comienza a procesar todo tipo circunstancias que tuvieron lugar durante el día. 

Debido a que nuestro cerebro durante el sueño procesa de modo automático nos permite ser más pasivos y, por lo tanto, podemos adentrarnos en los mensajes sugerentes o incluso simbólicos del inconsciente.

Dependiendo del nivel de ser capaz de controlar los sueños, se puede omitir el proceso de la meditación e ir directamente al sueño. El mejor momento para practicar esta técnica es cuando alguien necesita ayuda.

A veces una persona está estresada, deprimida, enferma, o simplemente necesita ayuda, por lo que esta técnica ayuda a ofrecer nuevos caminos en la vida o transmitir mensajes inconscientemente.

Antes de continuar, asegúrate de elegir alguien que conoces muy bien. Por lo general, la elección de un participante involuntario no funcionará. 

El libre albedrío de un individuo no puede permitir ciertas interacciones, incluso mientras duermen. 

Si hay una buena conexión durante el estado de despierto, entonces no debe de haber problemas en interactuar durante el estado pasivo, cuando somos más vulnerables. 

Por lo tanto, con el fin de experimentar con esta técnica, asegúrate de que la persona que está dispuesta a interactuar.

Pasos a seguir:

1. Asegúrate de que la persona está dormida antes de continuar con el proceso. 

Calcula el tiempo que necesita para entrar en el sueño profundo. Unos 90 minutos después de que se duerma es cuando llegan a la fase REM del sueño, donde se obtiene los mejores resultados.

2. Comienza con un profundo estado de meditación; relaja cada parte de tu cuerpo desde la cabeza hasta los dedos de los pies. 

Una vez que pierdas completamente el contacto con el mundo físico y sientas como si estuvieras flotando en el vacío del espacio, entonces continúa con el siguiente paso.

3. Mientras flotas en el vacío del espacio, poco a poco comienza a visualizar a las personas que quieres permitir viajar al interior de tu mundo imaginario a través de las nubes de tu subconsciente. 

Siente las emociones y sentimientos de estar en presencia de esa persona no como si se tratara de una falsa realidad, sino más bien, dentro de un estado de despertar de la conciencia.

4.
A medida que flotan en tu mundo de sueños puede que comiences a ser testigo de imágenes y extrañas escenas, no te preocupes, recuerda que eres un mero observador. 

Mira alrededor de este mundo imaginario hasta que te encuentres con la persona con la que compartes el sueño. Lo más probable es que estén dentro de un papel pasivo dentro del sueño. En este punto, puedes proceder a llamar a su atención o tomando el control de la situación. Esto puede ser simplemente cogiendo su mano y haciendo que te sigan en tu mundo imaginario.

5. Crea mentalmente una realidad que consiste en lo que quieras que sea
.

Se creativo. Es importante evitar mostrar consecuencias negativas, solo centrarte en circunstancias positivas. Si dominas tu capacidad de sueños lúcidos puedes intentar esta técnica simplemente haciendo un esfuerzo consciente para entrar en el sueño de la otra persona. Existen métodos y formulas sin límites para obtener el mismo resultado. Aunque en un principio no se debería hacer, puedes intentar estas técnicas con una persona sin su consentimiento, siempre y cuando sepas o sientas que realmente necesita tu ayuda y que por cualquier motivo no te la pueda pedir en el mundo real.

Reglas a tener en cuenta:

1. No se puede influir negativamente en otra persona durante el sueño.

Su propio subconsciente sabe lo que se está haciendo para bien o para mal, y cualquier negatividad es rápidamente eliminada del sueño.

2. Si deseas transmitir mensajes hazlo a través de símbolos o visualmente.

El control de las escenas durante el sueño está totalmente en tus manos, así que crea algo lo suficientemente llamativo para transmitir un mensaje positivo.

Si la persona está estresada o deprimida, crea un paisaje mágico que le quite la angustia. Muéstrales que estás ahí para ayudarles.

3. Siempre mantén un sentido de empatía. 

Se empático con tus pensamientos y sentimientos. Si una persona está pasando por un momento difícil en su vida entonces se consciente de ello, y transmítele un mensaje positivo.

Como podemos comprobar, los sueños es un mundo desconocido que bien utilizado sirve para ayudar a las personas.

Sin embargo, también puede ser utilizado para un propósito siniestro.

Es por este motivo que debemos conocer perfectamente nuestro universo onírico, ya que es mucho más de lo que parece, es una ventana al interior de nuestro ser. Protégela.

Fuente: mundoesotericoparanormal.com

El sueño lúcido como una poderosa herramienta soteriológica y política

La práctica del sueño lúcido es un acto político que permite liberar el territorio de la mente.

El primer territorio a liberar es nuestra mente.

Ejército Zapatista de Liberación Nacional

Inevitablemente embarrados del pesimismo y del lavado de cerebro mediático que padecemos gran parte de la población humana, palabras como “revolucionario soñador”, “sueños de libertad”, “soñar despierto”, etc., rara vez provocan en muchos de nosotros poco más que hastío, frustración y risa; no obstante, queriéndonos curar de la obviedad de la habladuría popular, es oportuno que repensemos y revigoricemos la importancia que el sueño lúcido tiene como herramienta, además de soteriológica, política.
sonar
Innumerables activistas y pensadores que reivindican los derechos humanos no han necesitado probar la abrumadora libertad que otorga el soñar lúcidamente para reclamar la libertad colectiva en la vigilia (pues cuando la opresión colectiva es demasiada, los motivos sobran para que la insumisión se imponga), sin embargo, es probable que, debido a ello, hayan pasado por alto una potente herramienta libertadora que podría sernos de utilidad a muchos que no conocemos la emancipación externa e interna.

Ya verán los lectores qué queremos decir con el siguiente ejercicio mental: imaginémonos en una situación crítica en donde tenemos el deber de cumplir determinada ocupación, la más apremiante que nos podamos imaginar (la que quiera el leyente, puede ser desde el deseo de lavarse las manos por un trauma obsesivo compulsivo hasta evitar una eyección de armas nucleares por parte de algún psicópata gobierno, depende de lo que nos apure de ordinario, claro), pero de pronto sucede algo en nosotros o en el “exterior” que nos hace caer en la cuenta de que estamos soñando y que, a pesar del gran apuro por completar nuestra tarea, de nada servirá lograrla porque estamos soñando, y los sueños, sueños son.

Lo que los soñadores lúcidos suelen experimentar en este instante en que se dan cuenta de que no tiene importancia lo que hagan o no hagan, porque sueñan, es la libertad en sí, o, lo que es lo mismo y escribiendo como sartreanos, el hombre se realiza como tal, pues el hombre es libertad.

Este momento de sublime maravilla en que, en un sueño lúcido, el humano se percibe como pura potencialidad libre (como una “nada”, diría Jean-Paul Sartre –si bien para Sartre no eran posibles los sueños lúcidos), cuando sabe que los límites de su capacidad de acción son directamente proporcionales a los límites de su acción mental, suele conmover demasiado al soñador, a grado tal que se despierta de la emoción y de nuevo se encuentra en la vigilia (pero ese no es problema porque, con práctica, serenidad y paciencia, la experiencia lúcida onírica puede extenderse tanto como se desee).

Así pues, admirables practicantes del yoga del sueño (práctica en la que soñar lúcidamente es el fundamento), tales como el propio XIV Dalái Lama, Chögyal Namkhai Norbu, Tenzin Wangyal Rinpoche, Allan Wallace, Michael Katz, Stephen Laberge, etc., enfatizan que la finalidad de la práctica es adquirir la sabiduría de que, no importando si estamos dormidos o despiertos, todo el despliegue interminable de experiencias que se manifiestan en nuestro continuo mental es una ilusión transitoria, es decir, el objetivo es trasladar la visión de que lo que vivimos en la vigilia es tan irreal como lo que vivimos en un sueño.

Ahora, referido lo anterior, ¿qué repercusión política puede tener la libertad descubierta por el soñador lúcido?

Que también se reconozca libre en la vigilia, que descubra que el estado, las leyes, las modas, las culturas, los ídolos, etc., no son más que meras sugerencias y que nadie tiene potestad para reprimir su elección, misma que siempre debe ser ejercida (por lo menos en la vigilia –ya que no nos vamos a meter ahora con la ética onírica) respetando siempre los derechos humanos (y hasta derechos de los no humanos).

En los sueños lúcidos aún podemos visitar ese territorio libre, alegre y rebelde al que ni siquiera la intromisión represora de los gobiernos puede acceder (como sí lo hace ya con todas nuestras cuentas virtuales).

Los sueños lúcidos pueden regalarnos la sabiduría de ese fruto prohibido que es el libre albedrío y que, contrario a la interpretación bíblica tradicional, seguramente no nos expulsará del paraíso, al contrario, nos devolverá a él, pues esa libertad nos permitirá ayudar a construir ese mundo en donde caben muchos mundos.

Lecturas recomendadas
Dalái Lama, F. V. (2009). Dormir, soñar y morir: una exploración de la consciencia. 
Holecek, A, S.L. (2016). Dream Yoga: Illuminating Your Life through Lucid Dreaming and the Tibetan Yogas of Sleep.
Katz, M. (2011) Tibetan Dream Yoga: The Royal Road to enlightenment
Norbu, C.N. (2002). Dream Yoga and the Practice of Natural Light.
Wallace, A. (2012) Dreaming Yourself Awake: Lucid Dreaming and Tibetan Dream Yoga for Insight and Transformation. 
Wangyal, T. (1998). The Tibetan Yogas of Dream and Sleep.

Fuente: pijamasurf.com

El Yoga de los Sueños en el Budismo Tibetano | TerapiaDirecta Blog

En el budismo tibetano, los sueños están clasificados en lo que se denomina, El Yoga de los Sueños.

http://img.soyesoterica.com/wp-content/uploads/2016/09/sue%C3%B1os-lucidos01.jpg

En este credo los sueños son considerados otra realidad tan válida como la vigilia y a través de enseñanzas y prácticas el adepto tendrá que ir siguiendo enseñanzas teóricas y ejercicios para aprender a reconocer y dominar esta otra realidad.

En el estado de vigilia como en los sueños, habrá que seguir un largo camino de aprendizaje para liberarse del sufrimiento o “samsara”. El sufrimiento puede ser en la vida despierta o en los sueños.

El yoga de los sueños cree que se puede vivir en ilusión como en una etapa de sueño e ilusión constantemente o bien se puede despertar, a la realidad.

Para los budistas, sus lamas, y millones de seguidores en todo el mundo, ha sido y es un privilegio practicar el yoga de los sueños. El budismo tibetano considera el yoga de los sueños una vía maravillosa para conocerse a sí mismo y por ende a los demás.

El yoga de los sueños enseña a través de sus prácticas a mantenerse despierto durante el tiempo que se está soñando, y hacer en el sueño, lo que nos gustaría hacer en la vigilia, y esto lleva vivir y amar la vida más intensamente.

Por otra parte, como el budismo, cree en la reencarnación, postula que además de manejar los sueños con voluntad o con la conciencia, la persona se está preparando para la liberación, cuando llegue al “bardo, estadio intermedio entre la muerte del cuerpo físico y la próxima reencarnación.

Para los budistas, la mayoría de las personas, vivimos en “samsara” o sufrimientos de toda índole. A veces pensamos que algo nos hace falta para ser felices, tal vez una casa nueva, otra pareja, tener más dinero, ser más alto, más bajo, vivir, en otro país, ciudad, barrio y un amplio etcétera de anhelos incumplidos.

Sin embargo, como todo esto es considerado un producto de nuestra mente se puede modificar.

Según el budismo tibetano estamos inmersos y guiados por el “karma”, esto significa la ley de causa y efecto.

O bien, nuestras acciones, nuestro comportamiento en alguna etapa de nuestra vida tendrá una consecuencia, el hoy, aquí y ahora en nuestra vida.

El karma podrá ser negativo o positivo. Por ejemplo, si alguien nos ha herido, en vez de pensar en vengarnos de esa persona, sentimos compasión, transformamos el karma negativo en positivo.

El budismo tibetano, tiene clasificados tres tipos de sueños; sueños ordinarios, sueños de claridad y sueños de luz clara. En los dos primeros, la persona podrá estar lúcida. El significado de un sueño cuando es de”samsara”, va a depender de su interpretación.

En los sueños de claridad, hay más conciencia de lo que se está soñando y todos los detalles son recordados con más nitidez. Los sueños de claridad son considerados más auténticos que los sueños “samsaricos”, serían el equivalente a los sueños simbólicos en psicología.

Así mismo en los sueños de luz clara no existe una definición del contenido del sueño mismo, ni tampoco un yo o “ego” en contrapunto con el contenido. Sin embargo al estar soñando en este estado de luz clara, no existen conflictos ni problemas.

El yoga de los sueños en el budismo tibetano sugiere entre innumerables enseñanzas, sugiere la práctica diaria de la meditación. Con la meditación se calma la mente y se llega a obtener un estado de quietud y bienestar físico.

Es importante mencionar, que aún en la actualidad, los médicos tibetanos utilizan los sueños, como un método de diagnóstico para enfermedades.

En resumen el yoga de los sueños es un enfoque diferente tan válida como las otras para definir, practicar y vivir mejor con nuestros procesos oníricos.

Fuente: ceoniric.cl

Sueños lúcidos: ¿Podemos controlar nuestros sueños? | TerapiaDirecta Blog

Sueños lúcidos: ¿Podemos controlar nuestros sueños?

Imagina por un momento que “caes” en un sueño profundo sólo para encontrarte en la mayor sala de realidad virtual del mundo. 

Puedes hacer lo que quieras, puedes volar, viajar o acceder a donde quieras y lo mejor de todo, eres completamente consciente de ello. Estamos hablando de los sueños lúcidos.

“Un mundo nuevo”

El sueño lúcido es la práctica de la alteración de los sueños. 

En un sueño lúcido, la persona sabe que está soñando y puede cambiar el curso de un sueño cuando quiera.

Aunque el sueño lúcido sólo ha sido parte de nuestro vocabulario cotidiano en las últimas décadas, la realidad es que muchas culturas desde el comienzo de la humanidad ya lo practicaban.

Los nativos americanos utilizaban los sueños lucidos como un portal al mundo de los espíritus, mientras que los budistas tibetanos los han estado practicando durante siglos.

Frederik van Eeden, un psiquiatra holandés, acuñó el término “sueño lúcido” en 1913 durante su estudio de los sueños. 

Comenzó documentando sus sueños en un diario, y con el tiempo descubrió nuevos tipos diferentes de sueños. 

Según sus investigaciones, las funciones psíquicas se activan cuando la persona llega a un estado de conciencia perfecto y es capaz de dirigir su atención para crear diferentes actos.

Incluso la comunidad científica tiene su propia teoría para explicar los sueños lucidos. Normalmente cuando dormimos, la parte de la corteza prefrontal dorsolateral de nuestro cerebro está desactivada. 

Esta es la parte del cerebro donde se produce la memoria. Las personas que experimentan el sueño lúcido en realidad activan esta parte del cerebro, en un sentido, girando sobre su conciencia.

Pero el sueño lúcido también tiene efectos secundarios beneficiosos. 

Muchas personas utilizan el sueño lúcido para ayudarles a resolver problemas mediante la reproducción de la cuestión en el sueño, intentando obtener diversos resultados.

Incluso algunos expertos, aseguran que es útil para la curación emocional y para eliminar constantes pesadillas.

Los soñadores lúcidos pueden “comunicarse” con el mundo exterior

En 1975, el psicólogo británico Keith Hearne logró un descubrimiento que revolucionó el mundo de los sueños: grabar los movimientos oculares de un sujeto llamado Alan Worsley mientras dormía y participó en un sueño lúcido en un laboratorio.

Fundamentalmente, los dos hombres habían acordado un patrón establecido por señales de movimiento mediante los ojos. 

Moviendo sus ojos en el sueño lúcido, Worsley era capaz de comunicarse con Hearne en el mundo exterior, mientras que él estaba soñando.

Sueñoos lúcidos controlar

El sorprendente experimento demostró, por primera vez en la historia, que existía la conciencia en los sueños.

Pero, ¿y al revés? ¿Podemos enviar mensajes a un soñador mientras duerme? La respuesta es sí. Cuando dormimos, generalmente nuestros cerebros ignoran lo que está pasando en el mundo exterior. 

Sin embargo, todos tenemos la sorprendente capacidad de “ver” lo que está ocurriendo en el exterior de nuestros sueños.

Hay casos de soñadores lucidos que se han llegado a despertar de repente porque alguien de su familia necesitaba ayuda, o en otros casos, los soñadores se han despertado repentinamente porque estaba ocurriendo algún tipo de catástrofe en algún lugar de nuestro planeta.

Los peligros en los sueños lucidos

Aunque no hay evidencias de que los sueños puedan tener efectos negativos en el soñador, hay expertos que aseguran que podría haber algunos efectos secundarios asociados con este tipo de sueños, y la adicción es uno de esos efectos negativos.

Algunas personas quieren probarlo sólo por diversión, sin embargo, hay que tener cuidado con esta capacidad ya que permite escapar de la vida cotidiana.

El sueño lúcido puede debilitar las fronteras entre la vigilia y el sueño, el consciente y subconsciente de la mente, la realidad y la fantasía. Esto podría cuásar problemas de carácter disociativo.

Probablemente la forma más común de disociación implica tener problemas para distinguir sus recuerdos reales con los recuerdos oníricos.

Todo aquel que experimente el sueño lucido tendrá que tener la suficiente capacidad para identificarlos. Esto realmente puede ser un problema para aquellos que puedan tener una absorción de los recuerdos.

Sueños lúcidos controlar nuestros sueños

Otro peligro a tener en cuenta es que algunas personas creen que experimentar muchos sueños lúcidos puede ser muy agotador. Este fenómeno pude ser tan agotador como si hicieras ejercicio durante veinte o treinta minutos.

Y no nos podemos olvidar de las entidades fantasmales en sueños lucidos.

Como ya comentamos en “¿Los fantasmas pueden aparecerse en nuestros sueños?”, cualquier espíritu tiene la capacidad de materializarse en nuestros sueños como un fantasma.

En los sueños lucidos este tipo de comunicación con el más allá es mucho más intensa y estas entidades podrían utilizar este fenómeno para transmitirnos un mensaje o una advertencia.

Aunque en otros casos el soñador ha llegado a ser “perseguida” o atacada por una entidad demoníaca.

Es por este motivo que cualquier persona que experimente los sueños lucidos debe de ser consciente de que podría encontrarse con ciertas entidades indeseables.

¿Cómo tener un sueño lúcido?

Si después de haber leído todo lo anterior, continúas queriendo experimentar los sueños lucidos solo debes seguir las siguientes recomendaciones:

1. Tener un diario de sueños al lado de la cama

Escribe tus sueños justo cuando te despiertas. Esto te permite ver el patrón de tus sueños y familiarizarte con el mundo de los sueños. Esto te ayudará a recordar tus sueños.

2.Prepárate para saber cuándo estás soñando

Algunas personas logran este objetivo mediante la realización de prácticas habituales, como mirar sus relojes o viendo un calendario con frecuencia durante el día, esperando que esa rutina se traslade al mundo de los sueño. 

Cuando tengas este comportamiento en un sueño, entonces serás capaz de reconocer cuando estés soñando.

Sueños lúcidos podemos controlar nuestros sueños

3.Conoce tus signos oníricos

Lee tu diario de sueños con frecuencia para ver si hay algún detalle que se repite. Busca estos detalles cuando estés soñando y utilízalos para saber si estás soñando.

4.Trata de volver a soñar cuando te despiertes

Registra el sueño en tu diario de sueños antes de volver a soñar. Algunas personas programan una alarma para alterar el curso de un sueño e intenta volver a él.

A tener en cuenta

Como hemos podido comprobar, conseguir un sueño lucido no es nada fácil, incluso algunos de los mayores soñadores lúcidos sólo logran este tipo de fenómeno pocas veces en un mes.

También hay que recordar que los sueños lúcidos no son para todos, pero los que lo consigan, disfrutarán de una experiencia única ya que pueden aportarte información muy importante parta tu vida.

Pero también recuerda los efectos negativos anteriormente mencionados, ya que el sueño lucido podría convertirse en la peor de tus pesadillas.

 

Fuente: mundoesotericoparanormal.com

 

Recomendaciones para tener sueños lúcidos | TerapiaDirecta Blog

SUEÑOS LUCIDOS: Arquitectos de nuestros sueños.

Hay un momento mágico e inigualable, y es aquel en el que -dentro de un sueño – descubrimos que estamos soñando.

Miramos a nuestro alrededor, y encontramos un mundo que parece tan real como la realidad, pero que sabemos que sólo sucede en nuestra mente.

Entonces nos damos cuenta de que las reglas allí las ponemos nosotros mismos, los peligros no son tales, no existen limitaciones.

Somos realmente poderosos, podemos tomar decisiones concientemente, y manipular nuestro sueño para llegar adonde sea.

Somos los arquitectos de nuetros sueños.

La emoción nos desborda, las posibilidades son infinitas: hemos entrado en un Sueño Lúcido.

Un sueño lúcido es un sueño en el cual el soñador es consciente de estar soñando.

Este tipo de sueño se puede dar de forma espontánea o bien ser inducido por determinadas prácticas y ejercicios.

Es probable que la mayoría de las personas hayan tenido uno o más sueños lúcidos en algún momento de su vida, aunque la mayoría de las veces hayan sido olvidados al igual que los sueños comunes.

Hay personas que se ejercitan para tenerlos y llegar a controlarlos de diferentes maneras ya que durante el sueño lúcido existen diferentes niveles de control del sueño.

Pierre-Cécile Puvis de Chavannes, El Sueño.

Los soñadores más experimentados pueden llegar a controlar sus sueños a voluntad sin ninguna dificultad, dirigiendo el sueño y llevando a cabo sus deseos en los mismos.

Entre las habilidades posibles para un soñador experimentado, están el poder cambiar el lugar donde se encuentra en el sueño, visitar sitios conocidos o imaginarios, volar, cambiar de forma, y cualquier cosa que se le ocurra durante el sueño.

Los sueños lúcidos son notables por perdurar en la memoria, siendo excepcionalmente mejor recordados que los sueños típicos y no lúcidos (aunque también es posible no recordarlos).

Los onironautas describen regularmente sus sueños como excitantes, fantásticos, llenos de color (se observan los colores mejor que en la misma realidad).

Además, incluso han informado de sueños lúcidos que han tenido lugar en una especie dehiperrealidad, una realidad que se siente más real que el estado cotidiano de vigilia.

En estos sueños todos los elementos del sueño están amplificados, por lo que a menudo comparan sus sueños con experiencias espirituales.

La posibilidad de obtener conciencia dentro de un sueño es una oportunidad increíble para honrar no sólo el espíritu lúdico –pues te permite, por ejemplo, volar a voluntad–, sino que representa una herramienta poco usual y muy efectiva en el autoconocimiento, además de poseer notables propiedades psicoterapéuticas.

Si en los sueños los elementos son símbolos, y representan sentimientos, episodios de nuestra historia individual, deseos silenciados y otras manifestaciones puntuales de la psique, entonces interactuar conscientemente con ellos se traduce en un frugal instrumento de desarrollo personal.

Existen múltiples estudios alrededor de las posibilidades terapéuticas de los sueños lúcidos.

Por ejemplo, pueden ser una especie de espacio de entrenamiento para luego, ‘despierto’, resolver problemas prácticos.

Otros advierten sobre la posibilidad de ejercitar el cuerpo y la mente durante estos momentos, incluso se habla del “yoga de los sueños“, y en general se enfatizan las propiedades curativas de esta práctica.

Pero una vez que estamos convencidos de las bondades de esta ‘tecnología onírica’, o que al menos nos intriga la posibilidad de experimentarla, nos encontramos ante una puntual interrogante:
¿cómo obtener lucidez durante un sueño?

Muchas personas acceden involuntariamente a episodios lúcidos durante sus sueños, pero la mayoría no.

Sin embargo, existen ciertas técnicas o medidas que se pueden adoptar para facilitar estas experiencias –aquí vale la pena remarcar que un ingrediente esencial en esta aventura es la paciencia.

 

CONSEJOS A SEGUIR:

Un diario de sueños:

anotar diariamente al menos fragmentos o escenas de los sueños que recuerdas ayuda a “poner el tema sobre la mesa”, asignándole atención a tu flujo de sueños dentro de tu mapa mental.

Predisposición: 

una labor esencial para esta o cualquier otra cosa que te propongas, se refiere a una dosis de autoprogramación mental para lograrlo.

Constataciones de la realidad: 

a lo largo de tu día, unas ocho o diez veces, pregúntate si estás dormido y trata de confirmarlo con alguna prueba física, por ejemplo tratar de traspasar un muro con tu mano.

Esto te permitirá contrastar el estado ‘real’ a cuando estés dormido (si logras atravesar el muro es muy probable que estés soñando).

Familiarización: 

familiarízate con tus sueños, con símbolos recurrentes e interpretaciones posibles. Detecta tus propios patrones oníricos.

Alucinación hipnogógica:

¿has notado que justo antes de dormirte tu flujo de pensamientos comienza a flexibilizarse y hay un breve periodo en el que el razonamiento que aún aplica denota una elasticidad irracional?

Es importante poner atención a estos momentos que de algún modo representan una delgada frontera entre estar despierto y estar dormido.

Desintoxícate: 

la presencia de toxinas muchas veces entorpece la práctica onírica. Por ejemplo, el consumo de drpgas o de alcohol difícilmente ayudará a alcanzar tu propósito.

Sueño plácido: 

si tienes desórdenes de sueño, como insomnio, es fundamental que los combatas. Asegurarte un sueño plácido es importante para luego comenzar a moldearlo.

Aléjate del estrés: 

aunque para muchos está parecerá misión imposible, al menos es importante entrar al sueño lo más relajado posible. Una meditación de 10 minutos podría ser suficiente para lograrlo.

Despierta periódicamente: 

aunque podría sonar como una terapia de shock, se ha comprobado que el despertarte cada cierto tiempo, por ejemplo cada 90 minutos, ayuda a avivar tu sueños.

Los sueños lúcidos siguen siendo, para muchos, una especie de seductor mito; pero lo cierto es que con un poco de dedicación son fácilmente accesibles.
La responsabilidad comienza en sueños.
-W..B. Yeats

Fuente: http://nodejardeleer.blogspot.com.es/2015/04/recomendaciones-para-tener-suenos.html